El diseñador de moda Yaz Bukey se inspiró en un cuento otomano para crear un ambiente que evoca la estética de la cerámica de Iznik. El sultán amaba tanto los tulipanes que tenía tortugas con velas en sus caparazones, entrenadas para iluminar sus jardines durante las festividades nocturnas, en honor a la flor que simbolizaba su imperio. Una tortuga se embriagó con la fragancia de un tulipán, y así comenzó una historia de amor con la favorita del palacio...